Aclarando la línea de Gureak Gugaz

El día ocho de junio hicimos público nuestro manifiesto con la única intención de dar a conocer nuestra posición ante una situación que no hace otra cosa que generar dolor y ansiedad de miles de familiares que se ven privados de la compañía de sus hijos, parejas, padres o hermanos. La acogida de Gureak Gugaz ha sido extraordinaria y hemos recibido cientos de mensajes de solidaridad, animándonos a seguir aportando y trabajando para conseguir que los nuestros definitivamente estén con nosotros. Estamos trabajando en todas las propuestas que nos habéis hecho llegar para lograr nuestro objetivo.

Pero también hemos recibido mensajes que expresan dudas, desconfianzas; también hay compañeros de viaje que se han sentido ofendidos porque han malinterpretado nuestras palabras. También hemos recibido insultos y amenazas de quienes creen que tienen el monopolio de la defensa de los derechos de los presos y siguen obcecados en las estrategias más caducas y condenadas al fracaso y a prolongar el sufrimiento. A ellos les decimos: no nos detendremos.

En cualquier caso, nuestra intención no es responder a detractores ni a provocadores, sino explicar con estas palabras a todas las dudas que se nos han planteado para aclarar nuestra línea. Por eso, los miembros de Gureak Gugaz hemos decidido en asamblea aclarar los siguientes puntos:

Somos un colectivo que aspira a que los nuestros vuelvan a casa lo más pronto posible, plenamente conscientes de que ya vivimos en un nuevo ciclo, ni más ni menos. No somos, por tanto, un nuevo agente, ni una escisión de ninguna organización, ni pretendemos serlo. No buscamos ni queremos coordinarnos con otros agentes. No competimos contra nadie, no buscamos ningún enfrentamiento en casa. Solo queremos dar voz a nuestros propios deseos y demandas, en el convencimiento de que muchos de los allegados a los miembros del EPPK los comparten.

Somos abertzales, creemos y luchamos por una Euskal Herria libre e independiente. Pero más allá de nuestras opiniones y nuestra militancia política, no estamos sujetos a la disciplina de ningún grupo ni formación, tan solo a nuestra conciencia. Nadie tiene derecho a ejercer el monopolio sobre las personas presas, ni aunque lo haga en nombre de sus derechos. Somos libres, como libres queremos que estén los nuestros.

No necesitamos ni queremos una persona que nos represente, ni una lista de nombres que nos apoye, aunque somos más de diez veces 93. A quienes creen que el anonimato es una forma de cobardía les decimos que no tenemos intención de exponer a nuestros familiares presos a juegos y presiones ni permitir que los Estados aprovechen para atacar al EPPK. Tampoco queremos ser el objetivo fácil de aquellos (partidos políticos y asociaciones) que se alimentan del sufrimiento de los nuestros. Nuestros familiares son la primera y la única de nuestras prioridades, la razón de que Gureak Gugaz exista. Cedemos por tanto todo el protagonismo a los nuestros, apoyando su excarcelación sin fisuras.

Aspiramos a construir, a crecer y a ser un lugar de intercambio de ideas e iniciativas, de nuevas estrategias que busquen cómo liberar a los presos lejos de todas las fórmulas que han resultado fallidas. Cualquier medida que sirva para excarcelar un preso ha de ser compartida porque puede ser la vía para que nuestros familiares vuelvan pronto a casa.

La nuestra es una postura plenamente coherente: nuestros familiares son personas, no números ni peones en ninguna negociación. Ni nuestra ideología ni nuestras ideas políticas están por encima de nuestro deseo de verles en casa, con nosotros. Respetamos e incluso admiramos a quienes ponen sus convicciones por encima de sus familiares. Pero no podemos admitir que esas personas impongan su agenda y se erijan como los guardianes de los derechos de los nuestros, ni decidan quiénes son los gudaris y quiénes no. Todas las opciones han de ser respetadas en este nuevo ciclo.

Es el amor y el respeto por nuestros allegados lo que nos mueve. Por ello no daríamos ningún paso sin su conocimiento y su aprobación. Quienes creen que en el interior de las prisiones solo existe una opinión y un sentimiento está ciego y sordo, o le ha dado la espalda definitivamente a la realidad.

Quienes esperamos cada día que haya una solución que nos devuelva a nuestros seres queridos no estamos dispuestos a conformarnos, a esperar un resultado diferente a las mismas fórmulas fallidas de siempre. Hoy es un tiempo nuevo, abierto a nuevas soluciones. La Izquierda Abertzale ha sabido verlo y ha actuado en consecuencia, recorriendo sin dudas ni dilaciones un nuevo camino. Nosotros no podemos permitirnos volver a llegar tarde con nuestros familiares. Si sabemos cuál es el final del camino, aunque sea un camino doloroso, no tardemos en recorrerlo.

A todos aquellos que se esfuerzan en frenar este tiempo nuevo les decimos: respetamos tu camino, respeta tú el nuestro.

Apoyamos como una de las principales vías para alcanzar de nuestros objetivos el uso de una defensa jurídica real para nuestros familiares. Creemos y sabemos que hay muchas más cosas por hacer, muchas más vías por explorar y mucho más que conseguir con una defensa legal comprometida y personalizada. No podemos instalarnos en la ineficacia y el conformismo.

No tenemos la intención de entrar en polémicas ni la capacidad para establecer un diálogo personal permanente con todos aquellos que nos escribís, pero sí nos comprometemos a dar voz a todas las aportaciones y todas las ideas que tengan como objetivo conseguir que nuestros familiares vuelvan a casa.
gureak.gugaz@gmail.com
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